No es una época muy apropiada para la creatividad así que, en un día como hoy, sólo me queda felicitaros la Navidad. Las comilonas dejan el estómago lleno y el cerebro tonto y apenas hay ganas de hacer nada más que echar la siesta. Y seguir recibiendo y enviando mensajes…

Espero que lo paséis bien. Y que a nuestros N900 les aguante la batería para enviar un penúltimo SMS.