Ayer ya tocábamos a Maemo de pasada y hoy toca hacerle un análisis en profundidad a este sistema operativo móvil presente en el nuevo Nokia N900, y que tanta expectación ha levantado entre todos los amantes a los gadgets. ¿Realmente era para tanto? Desde mi punto de vista sí, y también para mucho más. Es cierto que peca de varios escritorio de Maemoinconvenientes, sobre todo en la navegación interna, pero no es nada que no se pueda corregir con actualizaciones. ¿Damos un paseo?

Lo primero que uno se encuentra tras abrir el embalaje es un móvil totalmente negro y pesado que, una vez se le coloca la batería, gana unos cuantos gramos más y, sobre todo, potencia para mover cualquier aplicación. Esto es obvio. Pero Maemo en sí no lo es tanto, necesitando de un aprendizaje para su manejo, incluso cuando ya estemos habituados a utilizar móviles táctiles o, también, smartphones. Es cierto: el N900 no es para una persona que sólo le interese llamar por teléfono y no ve más allá de los SMS. Si eres de éstos está claro que no habrás dirigido los ojos hasta este móvil pero, por el contrario, si eres de los que buscan un aparato capaz de conectarte en cualquier sitio con la capacidad y potencia de cualquier ordenador y que, además, quepa en la palma de tu mano, no lo dudes: Maemo es para ti. Y no te defraudará.

Desde el inicio ya se aprecia la calidad y el detallismo en el diseño del sistema operativo. La pantalla de introducción del PIN es completamente distinta a cualquier otro Nokia, el arranque también, aunque sí sale el clásico apretón de manos bajo la música del también clásico Nokia Tune. Vale, hasta aquí bien. ¿Y después? A la aventura.

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