Algo que aportan los smartphones con rotundidad es su facilidad para escribir cómodamente largas cadenas de caracteres y el N900, potenciado por su teclado “Qwerty” físico, es todo un acierto a la hora de componer mails o pequeños textos. Quizá peque de algunas incorrecciones, pero lo cierto es que resulta rápido encontrarle el punto en la escritura.

Para empezar, el teclado se comporta adecuadamente, firme al tacto, sin necesitar una excesiva presión para el teclado físico del N900introducir el carácter. Al principio choca si estás habituado, como yo, a los teclados virtuales de otro tipo de móviles pero tampoco comporta un excesivo aprendizaje adaptarse a la nueva situación. Quizá las teclas estén demasiado juntas entre sí chocando ambas manos cuando se intenta escribir con celeridad o queden pequeñas ante determinado tipo de dedos. Pero lo cierto es que, como ya he dicho, sólo se necesita algo de práctica para encadenar con rapidez las palabras, siendo una herramienta perfecta para el escritor improvisado o el blogger atento a la última noticia.

Algo que, sin duda, potencia las características del teclado son los editores de texto, trayendo el N900 de serie una estupenda aplicación de notas capaz, incluso, de darle formato a lo que escribamos. No se trata de una herramienta tan potente como un Word, pero sin duda brilla con luz propia ante otras similares de otros móviles de gama alta. Llevo desde que compré el teléfono utilizándola y he podido, incluso, crear relatos con ella. La única pega del editor de notas es que no permite exportar o enviar nuestras creaciones, siendo necesario el copia/pega hasta una aplicación de mensajería. De momento no hay opciones mejores para descargar, pero eso es algo que no tardará en suceder.

Otro punto fuerte del N900 es su teclado virtual, accesible tras configurar su aparición en “ajustes/teclado“. Aparece siempre que pinchemos dentro de una casilla de introducción de texto y no tengamos desplegado el teclado físico, llenándose la pantalla de teclas gigantes y de fácil pulsación. Y ésta es la mejor virtud: el teclado es muy grande y está perfectamente diseñado como para que no se te escape el dedo y pulses una letra contigua, aunque el espacio reservado para el texto que ya hemos escrito es diminuto, obligándonos a replegar y desplegar el teclado virtual constantemente para comprobar lo que ya llevamos introducido. Ésta sería la única pega, resultando más cómodo, en ocasiones,  escribir con el teclado virtual que con el físico.

editor de notas del N900 teclado virtual del N900

Concluyendo, se podría afirmar que el N900 es perfecto para los escritores preocupados por anotar sus ideas en cualquier momento y lugar, sustituyendo completamente a cualquier libreta o cuaderno. El terminal pone al alcance todas las posibilidades de una máquina de escribir, aunque flojea en capacidad de procesamiento de textos. Al menos por ahora, ya que seguro que pronto existirán nuevas y mejores opciones.