Seguramente sea una pregunta algo estúpida pero lo cierto es que tiene bastante miga por que los más ansiosos son, al fin y al cabo, los que van a dar o no expectativas de venta a un producto. Entonces, ¿cómo es que una marca tan reconocida como Nokia se empeña en retrasar el lanzamiento del N900 sin anunciar siquiera cuando estará disponible? Y sin dar explicaciones, habría que añadir.

Lo cierto es que hay movimientos que confirman que el punto de partida está próximo. Enlaces de compra en retrasadopáginas oficiales, versión final de Maemo 5, movimiento en Twitter del equipo de Nokia y usuarios que han reservado el teléfono… Pero, ¿hay fecha oficial? No. Lo que se rumorea es que la tienda online de España empezará a enviar el N900 este jueves. Al menos eso es lo que afirman en su teléfono de atención al cliente. ¿Será cierto?

Dejando de lado las conjeturas conviene centrarse en el análisis de la situación. Multitud de clientes desencantados (y enfadados) con una reserva hecha, en muchos casos, dos meses antes (como yo) y que se encuentran sin ninguna noticia que les alivie la espera, un sistema operativo móvil, Maemo, acabado en su versión 5 y dispuesto para la instalación en los nuevos dispositivos, una marca, Nokia, que calienta el ambiente alabando las posibilidades de su dispositivo distribuyendo vídeos que sólo unos pocos poseedores de la versión preliminar del N900 pueden comprobar, presión del resto de marcas con el lanzamiento de dispositivos avanzados, como el Droid-Milestone o el X10, y con planes de desarrollo a muy corto plazo… En definitiva: el peor de los escenarios para quedarse dormido entre bambalinas. Si a eso le añadimos el enorme cupo de mercado que tiene el rey iPhone, incapaz de que alguien lo destrone…

En fin. Creo que todos tenemos ganas de probar las bondades de Maemo. Al fin y al cabo es lo que me ha decidido a mí a optar por el N900, habiendo pasado ya por numeroso dispositivos. El de Apple es demasiado restrictivo, aunque mucho más extendido. Android es una maravilla, muy similar a Maemo (ambos están basados en Linux), aunque, personalmente, se está desvirtuando ante la obsesión de las marcas de personalizarlo para adaptarlo a sus móviles. Y desconozco el rendimiento de WebOs, propiedad de Palm. El N900 será una revolución en el abarrotado mundo de la telefonía móvil, siempre y cuando las malas opiniones sobre su nefasto lanzamiento no le acaben eclipsando. ¿Alguien tiene alguna duda de su potencial?